Calculadora
mecánica de Pascal, 1649. Mediante ruedecillas
dentadas, ya era posible la suma y la resta operando pequeños
botones. Leibniz mejorará la calculadora al introducir
variables de multiplicación y división.
Leibniz
abre la concepción digital al sugerir que el cuerpo es
como una habitación sin ventanas. Para comunicarse con
el exterior es necesario crear una membrana en la pared en la
que escribir (al revés, para que pueda ser leido desde
el exterior de la habitación) una serie de signos que
deberían codificarse de manera que cualquiera con conocimiento
del código pudiera descifrarlos. Si
todo y todos somos relativos, Leibniz se pregunta, se hace necesario
pensar en un lenguaje universal, un protocolo que él
llamará Characteristica Universalis, que pueda
servir para una comunicación que respete la idiosincrasia
particular pero que permita una interpretación global. Leibniz
parte de las teorías sobre relatividad y velocidad fijadas
con anterioridad. En un mundo relativo y posibilista basado
en la ubicuidad de los diversos puntos de vista, el matemático
alemán propone máquinas universales -prótesis-
que ayuden a calibrar las diferencias y establezcan parámetros
comprensibles. Descartes
formula a su vez la idea de que para prevenir el derroche de
energía intelectual, los problemas deben ser escritos
en papel, más que emplazarlos simplemente en la memoria.
Sobre el papel, "se puede establecer cómo hacerse la
formulación abstracta y qué símbolos emplear
en ella, a fin de aplicar facilmente la solución conseguida
con esos símbolos, sin necesidad de recurrir a la memoria."
Imagen
procedente de un periscopio militar alemán de 1915
Galileo
y Kepler establecieron el nuevo patrón de la velocidad.
El mundo va rápido y es relativo por lo que hace falta
prótesis de interpretación. Con el telescopio,
Galileo destapa la caja de pandora al abrir un agujero en el
que mirar a lugares muy lejanos. Con la invención del
telescopio, se replantea toda la idea sobre la velocidad . Más
que eso; con el telescopio se hacía patente que para
establecer la más mínima noción empírica
de velocidad era necesaria la "máquina"; artefactos que
fueran capaces de deducir la distancia, de conquistar el espacio.
Con el telescopio, el hombre podía detectar astros a
años luz de la tierra; los podía ver pero no los
podía tocar. Toda la ciencia pasó a fundamentarse
en la idea de predicción; análisis que pudieran
demostrar cosas que eran intangibles, que estaban muy lejos
pero que podíamos observar con nitidez en el cristal
de la máquina frente a nuestro ojo. Observar los astros
supuso calcular el tiempo que la luz tardaba en llegar a la
tierra, a fin de fijar la fecha real de los planetas en el momento
de su observación. Nacía la ciencia-predicción.
El telescopio suponía el nacimiento
del interfaz moderno, en el que el hombre establece un código
de lectura de los signos a fin de interpretar la realidad.